Opinión: Walter Andrade Castro
Y no es que no nos hemos dado cuenta, como me lo imagino, sino que esos atropellos se los ha presentado de tal manera o, mejor, se los ha vestido de un ropaje tan formal que a la postre han tenido el efecto de la anestesia. En ocasiones, esos abusos vinieron en la forma de un potente rayo de luz que nos encandiló, momentáneamente nos cegó y no pudimos ver lo que nos hacían. Pasado ese momento, y ya recuperada la visión, cuando algo quisimos hacer como que fue muy tarde. Entonces ¿Qué nos quedó? Nuestros reclamos y ciertas instituciones. Bueno a eso que ha quedado, que es nuestro, hay que defenderlo.
Dentro de ese grupo de instituciones, de la ciudad está la Universidad San Gregorio... leer noticia completa